domingo, 4 de agosto de 2013

domingo, agosto 04, 2013 - , No comments

32. Presentación del TFM

El pasado 23 de Julio expuse en una pequeña sala de la Universidad de Valencia los resultados de todos estos meses de trabajo en torno a esta estructura de combustión hallada en Montesa a comienzos de 2012. Lo reducido del evento impidió que este pequeño resumen (apenas 20 minutos) llegara a todos los que podáis estar interesados en ello. Es por eso por lo que he grabado la presentación y la he dividido en los tres vídeos que tenéis a continuación. Porque el patrimonio y su estudio debe llegar a todos. Os recomiendo ponerlo en HD.

Presentación del TFM: "Arqueología virtual para la documentación, análisis y divulgación del patrimonio: el horno de cal de Montesa (Valencia)"







De este modo se consigue otro de los objetivos de mi propia tesina: la difusión de sus resultados de forma pública para que este tipo de técnicas lleguen a todos, profesionales e interesados.



lunes, 15 de julio de 2013

31. Preparando la defensa de la tesina

Queda una semana para la esperada defensa de la tesina ante el tribunal de la Universidad de Valencia, en el Departamento de Arqueología, y es el momento de preparar esos 20 minutos en los que debo justificar todos estos meses de investigación y trabajo. 

Por primera vez voy a presentar de forma oficial los resultados de la misma y la gran cantidad de material importante que tengo me obliga a centrarme en solo ciertas facetas de la investigación. He elegido hablar de lo que realmente ha sido el alma de este estudio: la arqueología virtual aplicada a la metodología de investigación tradicional

Subiré finalmente los 20 minutos de presentación a Youtube para que todos los interesados puedan verla y escucharla, pero hoy os dejo con un pequeño aperitivo, un trailer cargado con fragmentos de las animaciones que mostraré durante la defensa de la tesina:





sábado, 29 de junio de 2013

sábado, junio 29, 2013 - , No comments

30. Entrega del TFM

El pasado lunes entregué las tres copias impresas del trabajo de fin de máster y el DVD que se debe quedarse en el departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Valencia. Ver el trabajo de todos estos meses por fin en papel y oler la tinta recién impresa sí tiene precio: un ojo de la cara, más o menos. Imprimir casi 300 páginas a todo color, a unos 40 céntimos cada página, es prohibitivo. De cualquier modo, resulta mucho más gratificante pasar las páginas poco a poco con las yemas de los dedos que no en un PDF a golpe de ratón.

Una de las cosas más difíciles ha sido escoger con cuidado el título final del TFM. Tras darle muchas vueltas se ha quedado así: "Arqueología virtual para la documentación, análisis y divulgación del patrimonio: el horno de cal de Montesa (Valencia)". Creo que resume bastante bien lo que cualquier insensato que se aventure a leerlo se va a encontrar dentro.

Una rápida foto al DVD que entregué con las copias del TFM

De este modo, y a falta de realizar la defensa del mismo (que seguramente será a mediados de Julio) da por concluida la etapa principal del TFM y empiezan unas semanas de "descanso". Como todavía tengo tiempo hasta el día de la defensa, voy a aprovechar para renderizar varios vídeos y hacer un mini-documental sobre la estructura y su uso. 

Aquí tenéis un pequeño aperitivo, una animación inspirada en la intro de "Juego de Tronos"




jueves, 13 de junio de 2013

jueves, junio 13, 2013 - , No comments

29. Estaremos hasta en el sOpA'13

Las investigaciones no pueden quedarse, tras su finalización y publicación, ocultas en empolvadas estanterías u oscuros cajones. Es necesario difundir los resultados para poner en valor lo estudiado y, en definitiva, socializar la arqueología, hacerla patrimonio de todos. 

Por ello, el próximo mes de septiembre el Horno de Montesa y yo -el primero en espíritu- estaremos en Malpartida (Cáceres) donde se va a celebrar el sOpA'13, I Congreso internacional sobre educación y socialización del patrimonio en el medio rural.



Allí, presentaré la barferencia -¡sí, una conferencia en un bar!- que he titulado:

"CAMINOS Y TRAMPAS DE LA DIVULGACIÓN DE LA 'ARQUEOLOGÍA EN DIRECTO': EL CASO DEL HORNO DE MONTESA (VALENCIA)"

En ella explicaré el por qué de este blog, las trabas y facilidades que he tenido al desarrollarlo y los resultados de haberlo realizado. El objetivo es discutir cuales son los límites -si es que los hay- de la divulgación en directo de las investigaciones arqueológicas

Todo ello se hará cerveza en mano, ¿Qué más se puede pedir para que el trabajo de los arqueólogos llegue a todo el mundo?


sábado, 8 de junio de 2013

28. Construye tú mismo el Horno de Montesa

Ya se acerca el final de este proyecto en torno a la calera del siglo XVIII encontrada en Montesa y, como lo prometido es deuda, aquí os podéis descargar el videojuego interactivo en el que construiréis este horno de cal tradicional. 

Consigue tú mismo levantar un horno de cal y observar las partes que lo componen.

Es muy sencillo, simplemente tienes que seguir estos pasos:

1. Descarga la aplicación (55 MB) desde uno de los siguientes links según tu sistema operativo.

         El Horno de Montesa v.1.0 para Windows
         El Horno de Montesa v.1.0 para Mac
         El Horno de Montesa v.1.0 para Linus

2. Extrae todos los contenidos y ejecuta el archivo "El Horno de Montesa v.1.0

3. ¡Reconstruye tú mismo el horno de cal!



Para que podamos seguir mejorando y ofreciendo cosas distintas y más accesibles, consiguiendo acercar más al público las investigaciones arqueológicas y, finalmente, la Historia, nos gustaría que nos dieses tu opinión sobre esta aplicación. ¿Te ha gustado? ¿Te ha parecido un churro? ¿Qué problemas has encontrado? ¿Cómo crees que se podría mejorar?

Si quieres más información sobre esta aplicación y este proyecto, no dudes en preguntar: aparicio.pablo89@gmail.com

lunes, 27 de mayo de 2013

27. ¿Cómo era un horno de cal tradicional?

"Resulta difícil imaginar cuando alguien ve los restos abandonados de los hornos de cal, que tan sólo varias docenas de años atrás ocupaban a una gran parte de las familias del pueblo. Un pasado muy cercano que poco a poco se entierra junto con lo que queda de los hornos. Una memoria que merece la pena ser rescatada de este olvido al que se enfrenta, cuyo peor enemigo es el desconocimiento, en la mayoría de los casos carente de documentos o testimonios que lo atestigüen.” (Quintana Frías 2005: p. 95)

El objetivo principal de este trabajo de fin de máster era la aplicación efectiva de técnicas de Arqueología Virtual a la investigación y puesta en valor de este fragmento olvidado del pasado de Montesa (Valencia). Descubrimos que se trataba de un horno de cal y, por lo tanto, de una parte del pasado "reciente" de la población que, de un modo u otro, había caído en el olvido. Una forma de volver a "imaginar" una parte tan difusa de nuestro pasado son las reconstrucciones virtuales que, a modo de precisas maquetas, permiten hacernos comprender los restos arqueológicos.

Los arqueólogos debemos ocuparnos de traducir estratos de tierra, estructuras superpuestas de toda índole y fragmentos orgánicos e inorgánicos de todo tipo en largas listas de UEs, planimetrías y secciones que nos permiten realizar la abstracción necesaria para comprender los procesos arqueológicos:

Sección de la estratigrafía del Horno de Montesa.

Si nos quedamos, sin embargo, en estas bonitas secciones, es muy difícil que lleguemos a transmitir a cualquier "no arqueólogo" la verdadera traducción de estos restos. Las explicaciones textuales pueden ser una posibilidad pero sigue siendo mucho más directa la divulgación de unos hallazgos mediante infografías y otras técnicas visuales. Estas, apoyadas siempre de un buen texto, constituyen uno de los medios más efectivos para crear y difundir conocimiento. Para socializar la arqueología.

Infografía con las partes de la reconstrucción del Horno de Montesa.

En esta infografía podemos ver la reconstrucción de la Fase I del horno de Montesa, que se corresponde con el uso del horno de cal en el siglo XVIII. En ella hemos destacado las partes de las que se compone un horno de cal tradicional de este tipo:

  • Unos muros exteriores de mampuesto revocado que ayudan a soportar la estructura y mantener el calor del horno cuando éste se encuentra en funcionamiento.
  • Una boca por la que se introduce el combustible -normalmente leña de matorral- de tamaño reducido (1 m de luz).
  • Una cámara de combustión donde arde, durante días, el combustible que calentará las rocas calizas hasta conseguir la cal. 
  • Un pequeño resalte en esa misma cámara sobre el que se comienza a levantar la bóveda, también de piedras calizas. Esta bóveda se levantaba cada vez que se realizaba una hornada de cal pues sus propias piedras se transformarían en cal durante la cocción. 
  • Sobre esa bóveda se colocaban el resto de piedras calizas.
  • Estas se revocaban también, como el resto de los muros, con arcilla que permitiera conservar mejor el calor.

Al alcanzarse en el interior del horno temperaturas cercanas a los 1000º la piedra caliza se calcina, obteniéndose cal y CO2 según esta reacción química: CaCO3+ calor, es igual a CO2+ CaO (cal). 

_____

QUINTANA FRÍAS, Ignacio (2005): “Una de cal y otra de historia. Los hornos de cal de Ituro y Lama (Segovia)”, De Re Metallica, 5, pp. 95-100.

martes, 14 de mayo de 2013

26. Un horno de cal del siglo XVIII

Ya podemos avanzar parte de los resultados de los análisis antracológicos y de Carbono 14 que nos permiten saber cual fue el combustible que se usó por última vez en el horno y en qué época se llevó a cabo. 

Pese a que este tipo de hornos se usaban desde época ibérica, los análisis de C14 de la última combustión nos han permitido datarlo en Época Contemporánea (1700-1900 d.C.). Si tenemos en cuenta, sin embargo, que sobre la estructura del horno se levantaba una caseta usada durante la construcción de la via de ferrocarril del siglo XIX, llevada a cabo concretamente en los años 50 de ese siglo, el horno tiene que ser anterior a esa fecha. Además, observando la presencia de varios niveles de destrucción y abandono entre la caseta decimonónica y el propio horno, lo más probable es que éste fuera usado durante el siglo XVIII o los primeros años del XIX



Por otro lado, la arqueóloga Yolanda Carrión, de la Universidad de Valencia, ha realizado unos pertinentes análisis antracológicos, es decir, de los restos de carbón de la última cocción, para determinar cuales fueron exactamente los tipos de plantas (taxones) que se utilizaron durante esa combustión. Los resultados confirman lo que ya aventuramos al inicio de este estudio -y así se muestra en las recreaciones virtuales-: son fundamentalmente matorrales de la zona (leguminosas, labiadas y jaras) y se corresponden con el tipo de combustible que necesitaban los hornos de cal tradicionales y que está documentado etnográficamente. 

Corte y transporte del matojo. Imágenes etnográficas del estudio sobre los hornos de cal de Vinarós.

Estos datos confirman la hipótesis inicial de que se trata de un horno de cal y aportan la datación cronológica. Debemos tener en cuenta que la industria de los caleros no está documentada por escrito en Montesa, por lo que este estudio muestra también cómo la arqueología se puede ocupar de enriquecer el conocimiento que tenemos sobre una época, que rebasa lo que se puede encontrar en los archivos y bibliotecas. Gracias al estudio pormenorizado de esta estructura hemos desvelado una parte del pasado histórico de Montesa que había quedado olvidada por el tiempo y, además, redimimos así homenaje al trabajo de los caleros que, hace siglos, encendieron con sudor esos hornos al pie de esta población valenciana. 

Por último, quisiera que este estudio sirva también para desmentir que sólo se pueda hacer arqueología de los restos de la Antigüedad o, a lo sumo, del medievo. La "universalización" de la Arqueología va calando poco a poco en la sociedad y en los propios arqueólogos pero todavía debe ser subrayada. No importa el cuándo o el dónde se hayan depositado unos restos: desde el momento en el que se depositan pasan a formar parte del registro arqueológico. Así, un ánfora romana partida en mil pedazos a los pies de un camino es un resto arqueológico, pero también una lata de Steinburg que reposa en la cuneta de una autopista. 



sábado, 20 de abril de 2013

25. Cómo hacer una reconstrucción arqueológica dinámica y didáctica

Aquí no quiero ser maestro de nadie, dicho sea desde el principio, sino uno más de los que aportamos ideas para el desarrollo de un patrimonio sostenible y atractivo, que justifique ante la sociedad y ante nosotros mismos el recibir un cheque cada mes por trabajar en esto (por lo pronto, soy uno de los muchos que no ha cobrado en su vida por hacer nada relacionado con el patrimonio...). 

Estamos acostumbrados a ver cientos de reconstrucciones arqueológicas, algunas muy artísticas, otras demasiado técnicas, muchas magníficas y sugerentes, otras quizás repetitivas y algo cutres. Sin embargo, la inmensa mayoría de ellas son estáticas. "¡Pero si podemos ver muchísimas en movimiento, en espectaculares vídeos, qué diablos dices de estáticas!", me gritaréis. Tranquilos. Con "estáticas" me refiero a que realmente muy pocas nos muestran el paso del tiempo, la cuarta dimensión, de forma libre e interactiva. Aquellas que lo hacen sólo lo muestran en vídeos-documentales muy rígidos y medidos a golpe de metrónomo. 

En el siguiente vídeo muestro una alternativa que se basa sobre los pilares del dinamismo, la interactividad y el espíritu didáctico:



Se trata de una aplicación de uso muy sencillo mediante la cual se puede ir reconstruyendo paso a paso el Horno de Montesa, es decir, un horno de cal tradicional. Esto nos permite observar cuidadosamente las diferentes partes de las que se compondría uno de estos hornos, cómo se construía y, en definitiva, cómo funcionaba.

Vista del interfaz de la aplicación


Este tipo de visualización interactiva se podría aplicar a edificios más complejos... ¿Os imagináis ir construyendo de forma interactiva uno de los templos de la acrópolis de Agrigento, por ejemplo? O quizás levantar el propio Panteón de Roma y así entender plenamente cómo estaba construido. La verdad es que las posibilidades son infinitas.

Aplicaciones de este tipo, además, se podrían acoplar a un sistema de realidad aumentada que nos permitiera ir reconstruyendo paso a paso el edificio que tenemos delante con nuestro tablet o smartphone.



lunes, 15 de abril de 2013

24. Acceder a la estratigrafía 3D de forma sencilla e interactiva

Se acerca la fecha de la entrega del TFM y tengo que avanzar más en la visualización arqueológica del Horno de Montesa gracias al motor de juego Unity. Si tanto he criticado aquellos trabajos de virtualización que se quedan solo en una bonita fotografía, no puedo ser yo quien tropiece con la misma piedra. Es por ello por lo que he ideado una aplicación gracias a la cual observar cada unidad estratigráfica en el lugar de la excavación donde fue registrada. Esto nos permite ir activando o desactivando las diferentes UEs para estudiar su posición en el lugar donde fueron halladas y así poder comprender o cuestionar su interpretación. 

Vista de la aplicación. Vemos la excavación y, a los lados, la interfaz de la aplicación.

Para ello he desarrollado un interfaz provisional con los siguientes elementos:
  • Un indicador de los controles de movimiento (W,A,S,D) en la esquina inferior izquierda para facilitar a todos los usuarios -incluso a aquellos que no estén familiarizados con este tipo de aplicaciones- la interacción con el yacimiento.
  • Una lista de UEs acompañadas cada una de su letra clave mediante la cual se activa o desactiva la visualización de la misma. 
  • Un botón "Volver al menú" que permite, pulsando sobre él, regresar al menú principal que da acceso a las diferentes escenas. 
Aquí podéis ver un vídeo explicativo sobre la aplicación:



Existen, sin embargo, algunos problemas que todavía hay que solucionar, sobre todo en lo relativo a la lentitud a la hora de movernos por el yacimiento. Pero tranquilos, estoy trabajando en ello.

Hay algunos otros elementos que me gustaría incluir en la aplicación:
  • La cartela sobre cada UE indicando el número de la misma.
  • Una segunda cámara a la que poder cambiar cuando se quiera y que permita moverse con libertad de vuelo por el yacimiento, de forma que se puedan observar desde cualquier punto las diferentes UEs.
  • La posibilidad de acceder a la ficha de cada UE haciendo click sobre ella. 
La única pega que tienen estas mejoras -sobre todo las dos últimas- es su complejidad a la hora de programar los diferentes scripts que consigan que esto funcione. La arqueología virtual cada vez es algo más multidisciplinar que necesita la unión de las capacidades profesionales y ahora mismo, la verdad, no me vendría nada mal un informático. Hasta entonces, tengo que sacarme las castañas del fuego yo solo.

Vista de la aplicación con el nivel de la UE 310, es decir, del derrumbe de parte de la estructura del horno abandonado.

Espero que esta aplicación, y sus sucesivas mejoras, nos permita acercarnos un poco más al anhelo de todo arqueólogo: no destruir por completo el registro estratigráfico que estamos excavando. Como se ha dicho muchas veces, la excavación arqueológica es como un libro que se deshace poco a poco a medida que se va leyendo y nos corresponde a los arqueólogos la tarea de recordar, apuntar y registrar, toda la información que podamos. Sin embargo, no podemos quedarnos ahí. Es nuestro deber trasladarla tanto ya interpretada y elaborada -en forma de reconstrucciones históricas textuales o visuales- como en bruto -para que otros investigadores puedan tenerla en cuenta y para que podamos acercar el verdadero trabajo del arqueólogo a toda la sociedad-.

Creo que esta aplicación camina en ese sentido: intentar mostrar la reconstrucción 3D del registro estratigráfico de forma interactiva para facilitar la comprensión de nuestras hipótesis a otros arqueólogos pero también a toda la sociedad, poniendo así en valor nuestro trabajo.

Desgraciadamente, todavía no puedo hacer abierta y accesible la aplicación -por problemas de derechos y demás- pero en cuanto pueda no dudaré en hacerlo.



lunes, 8 de abril de 2013

23. Las ideas españolas, como los jóvenes, también emigran

Estos días estoy investigando el uso de la fotogrametría para el registro gráfico y el análisis en 3D de todas las UEs de una excavación. Sorprendentemente, he llegado a la conclusión de que fue un equipo español, dirigido por el museólogo y arqueólogo Luis Caballero Zoreda, el primero que aplicó esta técnica, adelantándose a su tiempo, en las excavaciones arqueológicas de la iglesia visigoda de Santa María de Melque (Toledo) desde 1996

La iglesia visigoda de Santa María de Melque (Toledo)


Hoy en día, esta metodología la usan prestigiosos grupos de trabajo italianos, estadounidenses, alemanes, etc., obteniendo grandes resultados y reconocimiento. Los españoles, sin embargo nos hemos quedado atrasados a este respecto. 

En cierto modo, esto es parte de la idiosincrasia académica española: se plantea una idea de forma experimental y tiene más eco en el extranjero, donde acaba creciendo y dando sus frutos, que aquí en España, su lugar de nacimiento, donde resulta rechazada por las esferas académicas más conservadoras. 

Estas ideas, las que parecen más fructíferas y buscan el progreso, tienen también que hacer las maletas como los jóvenes de hoy en día, que son rechazados por un sistema que no los soporta económicamente. El problema de las ideas está aún más arraigado ya que no depende de la Crisis: las altas cátedras de la Arqueología Española, en general, llevan mucho tiempo negándose a abrir las puertas a nuevas ideas, interpretaciones y caminos, buscando únicamente que los jóvenes perpetúen los campos de investigación ya añejos y, quizás, algo agotados, de sus maestros. Sería adecuado aplicar la técnica del barbecho para que esas áreas de investigación se recuperen y puedan retomarse con fuerzas renovadas más adelante, pero hoy en día es necesario un cambio.

Algunas imágenes obtenidas con una técnica en la que fuimos pioneros y que hoy todavía es rechazada por la mayoría de las instituciones arqueológicas del país.


Hasta que la investigación arqueólogica española, y hablo de aquella que normalmente se enseña desde las Universidades, no decida permitir el cambio generacional, abriéndose a los nuevos tiempos e hipótesis, esto se va a parecer más a una insalubre charca que a un río de conocimiento. 

Las imágenes son de este otro artículo de 2011 y también tratan sobre la fotogrametría aplicada a la estratigrafía en 3D, aquel campo de investigación en el que fuimos pioneros y al que obligamos a exiliarse


Parece que nuestro deber es recuperarlo, ¿no?

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Es de justicia, así mismo, que si alguien descubre una excavación en la que se pusiera en marcha este tipo de metodología arqueológica antes de 1996, lo haga saber por respeto y reconocimiento a sus ejecutores. Yo no la he encontrado. Además, hay que tener en cuenta que las excavaciones de Caballero fueron ejemplo, más adelante, para otras como las que se llevaron a cabo en la Catedral de Vitoria, siguiendo una metodología similar.

domingo, 7 de abril de 2013

22. El desconocimiento de la Arqueología Virtual

No importan las razones de peso que aportes ni las veces que lo hagas: para gran parte de los arqueólogos, la arqueología virtual siempre será cosa de modernos, enteradillos, frikis dentro de lo friki, y arqueólogos de segunda que no saben mostrar sus conocimientos escribiendo un artículo de verdad. Sí hombre, por ejemplo un artículo sobre la tipología de la cerámica de paredes finas del tercer tercio del siglo I a.C. en el área sur del litoral tarraconense según Mayet. (¡Ay!) Eso es Arqueología. Eso es Historia. Lo demás son paparruchadas de quien quiere y no puede. Juegos de niño muy bonitos pero desgraciadamente inservibles. 

O, al menos, eso es lo que nos quieren hacer creer. 

Estratigrafía visualizada con toda su información desde un sistema teleinmersivo, en un trabajo dirigido por Maurizio Forte. Como podéis ver, la arqueología virtual no son sólo reconstrucciones de vida alegre. Ni mucho menos.


Está bien, igual tampoco son tan extremos, pero todos me habéis entendido. En algo sí que tienen razón, pese a todo: nos achacan repetidamente que la arqueología virtual no es el fin de la Arqueología sino simplemente una herramienta, que las investigaciones de calado son las que se hacen como toda la vida, rebuscando entre libros, artículos y diarios de excavación. Y, como digo, tienen razón. De hecho, esto es algo que los que nos dedicamos a la AV llevamos diciendo mucho tiempo. Pero, ahora bien, cuando les hablas de las posibilidades científicas que tiene esta disciplina, el constructivo debate que se genera durante la ejecución de una reconstrucción virtual, las hipótesis que pueden completarse o modificarse con el estudio detallado de un escaneado láser o una estratigrafía tridimensional, etc., parecen hacer oídos sordos, defendiendo el honorable baluarte de la investigación tradicional a capa y espada. No quieren ver que la investigación tradicional es algo necesariamente compatible con la arqueología virtual. Es más, sin la primera no existiría la segunda, pero también es de justicia decir que la segunda puede enriquecer mucho a la primera. 

Uno de los grandes problemas, quizás en la raíz de esta especie de odio irracional a la virtualización de la Arqueología, es la confusión que existe todavía hoy entre "arqueología virtual" y "reconstrucción virtual". Y, del mismo modo, entre "reconstrucción virtual" y "reconstrucción", a secas. Aquí podéis ver dos vídeos que, pese a que dicen muchas verdades, confunden todavía "arqueología virtual" con "reconstrucción virtual". El todo con la parte.




Pero, ¿por qué se comete este error? ¿cual ha sido la evolución de la arqueología virtual?

Durante mucho tiempo, los grupos de trabajo arqueológico que elaboraban una reconstrucción tradicional, normalmente pictórica, contaban con el trabajo de un artista al que daban una serie de directrices sobre cómo creían que era tal yacimiento o edificio y éste les ofrecía una serie de bocetos más o menos imaginativos que los arqueólogos, como el testigo que recuerda la cara de un delincuente a la hora de hacer una reconstrucción facial en comisaría, debían ajustar a lo que ellos entendían sobre el Pasado investigado. 

Las reconstrucciones virtuales, sin embargo, son algo distinto: no se construye un modelo "artístico" y aproximado sino que se busca la precisión a ultranza y el trabajo ya no está hecho por artistas sino por arquitectos o diseñadores gráficos (está bien, estos últimos sí son artistas). Así mismo, el proceso de reconstrucción no es puntual e inamovible sino que está, durante toda la investigación arqueológica, en continuo desarrollo. Las posibilidades de ser históricamente correctos se incrementan de esta forma notablemente pero también, no lo olvidemos, las de perder la capacidad de sugestión y quedarse en una fría y precisa reconstrucción que no muestra realmente el pasado sino una abstracción arquitectónica y perfecta del mismo

El salto cualitativo y cuantitativo llega de la mano de la arqueología virtual. Esta adopta y mejora las reconstrucciones virtuales, que pasan a formar parte de ella, pero, por otro lado, es mucho más que eso. La arqueología virtual es la plena integración de los medios tecnológicos en el estudio arqueológico. Ahora los trabajos de virtualización están realizados no solo por arquitectos o diseñadores gráficos (y cada vez menos estos últimos) sino también por programadores, topógrafos -muy conocedores de técnicas de registro geométrico del terreno- y, sobre todo, por arqueólogos. Las reconstrucciones virtuales ya no son, ni mucho menos, aquellas imágenes de carácter fundamentalmente artístico que se llevaban a cabo antes de la era digital pero tampoco son -o no deberían ser- las desnudas reconstrucciones virtuales de hace unos años, privadas de cualquier atisbo de naturalismo. La propia arqueología virtual cuenta con otros medios, más allá del de la realización de reconstrucciones, para enriquecerlas: el uso cada vez más extendido y accesible de escáner láser y fotogrametría para la correcta documentación; las posibilidades del pdf 3D para la presentación de datos escalados donde se pueden tomar medidas, presentar diferentes secciones y vistas de las estructuras documentadas, etc.; las puertas a una divulgación cada vez más dinámica que abren las aplicaciones de realidad aumentada y los motores de juego; etc. Y esto por poner sólo unos ejemplos. 

Reconstrucción virtual de una bomba de agua islámica. Muchas veces se olvida pero las reconstrucciones virtuales no sólo atañen a la arquitectura.


La rápida evolución de la disciplina, sin embargo, hace que mucha gente crea que todavía nos encontramos únicamente en la fase de las reconstrucciones virtuales o, incluso, ¡en la de las reconstrucciones artísticas! Cuesta todavía hacer comprender que la arqueología virtual puede aportar a la Arqueología tanto como la arqueología del paisaje, la arqueología de la arquitectura, o la geoarqueología. Todas ellas son ramas de la "ciencia" más multidisciplinar que existe y creo que todas merecen el reconocimiento de sus aportes. 

Otra de las aplicaciones de la arqueología virtual, en este caso al estudio antropológico de restos humanos.


Tengamos en cuenta que, a principios del siglo XX, sobre todo en el mundo de la Arqueología Clásica, los que recogían pedazos de carbón o pequeños huesecillos también eran considerados como frikis: su tarea era demasiado extraña, minoritaria o cara, como para darle una posibilidad en el mundo de la Arqueología. Hoy en día nadie duda de la importancia arqueológica de recoger muestras carpológicas, por ejemplo. Estoy seguro de que ese es el camino que va a recorrer la arqueología virtual y que su reconocimiento irá in crescendo -quizás de modo alarmante- durante los próximos años

Siendo así, y viendo la que se nos viene encima, quiero recordar que la arqueología virtual sólo es eso: una rama de la Arqueología que debe ayudarnos a crear conocimiento histórico y no distraernos de ese fin. La Historia siempre por delante.


miércoles, 3 de abril de 2013

21. Desde el 3D, contra el 3D.

Acosado día tras día por noticias de congresos, cursos, aplicaciones y usos del 3D en relación con la Arqueología, quizás es el momento de sostener fuertemente los estribos de este caballo desbocado. Obviamente, sería una insensatez bajarse del animal y pegarle un tiro en la sien por correr demasiado. Controlarlo basta y sobra, pero hay que saber cómo.

Alguien parece haberme leído la mente -¡hace unos meses!- y ayer llegó a mis manos un artículo titulado "La grande illusione" que pone los puntos sobre las íes en la vorágine de la Arqueología Virtual (artículo del que recomiendo leerse hasta las etiquetas del champú... y, también, los comentarios).

¿Puede presentarse esta imagen como resultado de algo? Sí, quizás como ejemplo de resultado técnico pero en ningún caso de resultado arqueológico. Hace falta profundizar: ¿Porqué ese tipo de hojas de acanto? ¿Cual es el estado efectivo de conservación de la pieza observable en el modelo? ¿Qué métodos de reconstrucción pueden aplicarse? Etc.


¿Nos está llevando al desastre la fe en las nuevas tecnologías como barco con el que navegar, entre excavación y excavación, a través del mundo de la arqueología? Si es fe ciega, os aseguro que sí. Debemos entender que el escáner láser o la fotogrametría son sólo herramientas para poder capturar el ínfimo porcentaje del pasado que ha llegado hasta nosotros con la mayor precisión posible; esta es una forma de guardarse las espaldas: así sabremos que, al menos al inicio de nuestra investigación, estamos cometiendo pocos fallos. Dicho esto, el posterior estudio debe ser histórico, arqueológico o histórico artístico, siempre de forma crítica y llenándonos de preguntas, trabajando con hipótesis más o menos susceptibles de ser ciertas y dando lugar, finalmente, a la construcción histórica: ¿Qué ocurrió en ese espacio y cuándo?

Probablemente la investigación se perpetúe durante años y vayan surgiendo distintos caminos que hay que recorrer pero, mientras tanto, y siempre que tengamos indicios sólidos, podemos recurrir a las reconstrucciones 3D y aplicaciones virtuales pero debemos hacerlo como arqueólogos, no como arquitectos. Nuestro deber no es diseñar edificios y ambientes ideales sino recrear, con el máximo de precisión posible (y hablo de precisión más histórica que métrica) mundos del pasado que jamás podremos visitar. No nos engañemos: la Arqueología nunca llegará a ser perfecta y siempre trabajaremos sobre posibilidades o medias certezas. Creo que es un error frecuente, sin embargo, presentar escuetas reconstrucciones, desprovistas de cualquier espíritu, con la escusa de no mojarse. Los arqueólogos nos tenemos que mojar, y mucho.

¿Cual es el alcance de la utilidad de una reconstrucción de este tipo? ¿Nos trasmite realmente el ambiente histórico que rodeó al templo? Este tipo de recreaciones, tan extrañas y ajenas a la realidad, se pueden volver contra nosotros al generar más rechazo que atracción.


Existe, sin embargo, como bien se dice en el artículo italiano mencionado anteriormente, un "espejismo" que lleva a creer que una vez hecha la reconstrucción 3D está hecha la Historia. Y cuanto antes mejor. Se dan así saltos de la recogida tridimensional de datos a la presentación de resultados que llevan a más de un tropiezo. Creemos entonces, ignorantes, que disponer del modelo 3D de un objeto o edificio arqueológico es conocerlo, saber su Historia. En estos casos, los trabajos de Arqueología Virtual se vuelven contra nosotros: nos dejamos llevar por un camino de espejismos sin darnos cuenta de que, realmente, poco hemos andado.

Recupero aquí las palabras de Giuliano De Felice, investigador del Laboratorio Digitale della Università di Foglia (Italia):

"En definitiva, también la arqueología virtual, potencialmente llena de novedad y modernidad, y poseedora de un indudable atractivo, tiene el riesgo de no ser aprovechada plenamente para crear desarrollo, ni cultural ni tampoco ocupacional: la capacidad de nuestros licenciados para imaginar, construir historias y describir mundos de conocimiento complejos, sigue inutilizada mientras los grandes medios siguen proponiendo una Roma de mármol, un Medievo oscuro y otros estereotipos, dejando pasar de lado tanto la calidad científica de sus contenidos como la fascinación por nuestro patrimonio."

Quizás no está todo perdido. Quizás podemos seguir creyendo en la imaginación y capacidad de las nuevas generaciones. Creo que debemos confiar más, a la hora de exponer los resultados, en una capacidad narrativa que poco a poco hemos ido dejando de lado quizás arrastrados por un excesivo cientifismo y es necesario retomar cierto espíritu literario, sin abandonar nunca la veracidad. Aquí tenéis un ejemplo que, aunque con muchas cosas mejorables, es sin embargo original:



Cuidado con las fantásticas ventajas del 3D y la virtualización, que existen y son muchas, pero son armas que pueden volverse contra nosotros. 



jueves, 28 de marzo de 2013

20. Las reconstrucciones en 3D: ¿frías e impersonales?

Existe la tendencia a pensar en que las reconstrucciones tridimensionales han perdido la cercanía y calidez que caracterizaba aquellas trazadas a mano alzada, inspiradas por dos o tres musas, y que eran más cosa de artistas que de arqueólogos. Aquí tenéis el último vídeo que he realizado sobre el horno. Tengo que reconocer que algo de frialdad sí que tiene: ¿qué diablos hace un horno encendido sin nadie que lo alimente? ¿cómo puede ser eso? ¿por qué se encuentra en un páramo tan extraño, algo solitario? Todas estas son cosas que estoy intentando mejorar.....



Se confunde, en muchos casos, el fin de una reconstrucción arqueológica en 3D: acercar conocimientos históricos, artísticos, arqueológicos y culturales a un público amplio. Es decir, nunca debemos dejarnos por el camino los conocimientos que queremos trasmitir y para ello debemos contar siempre con trasmitir la precisión. Un dibujo a mano alzada sólo puede dar una idea de cómo era en otra época cierto edificio, ciudad, etc., pero llevará consigo errores de tipo métrico que implican que no podamos tomar esta imagen como material puramente científico. 

Reconstrucción del Foro de Augusto (Roma) realizada siguiendo las técnicas de dibujo tradicional. El resultado es muy bueno pero existen varias dudas: ¿hasta qué punto responde exactamente a las medidas originales? ¿es realmente tan cálida, cercana y acogedora? ¿Se puede hacer algo de esta calidad "humana" mediante el diseño 3D?


Ahora esto está cambiando: las reconstrucciones arqueológicas en 3D se realizan incluyendo material métrico de carácter completamente científico como planimetrías de AutoCad, modelos fotogramétricos o escaneados láser. ¿Implica esto que el resultado deba ser tan frío e impersonal como lo es el plano de una casa? Para nada: el esqueleto de nuestra reconstrucción debe ser los modelos y planos perfectamente realizados pero, gracias a las interpretaciones históricas, nuestro deber es que los órganos, la carne y las vestiduras (texturas realistas, personajes, telas, iluminación, vídeos, música, efectos especiales...) hagan que nuestra reconstrucción sea tan cálidas como aquellas tradicionales. O más.

Grabado de Piranesi donde podemos ver una reconstrucción voluntariamente imaginativa de la Via Appia de Roma. 

El reconocer que las técnicas de diseño 3D son las más adecuadas a la hora de realizar una reconstrucción virtual no nos obliga, en ningún caso, a olvidar el espíritu romántico de las grandes reconstrucciones tradicionales, de la maqueta Gismondi a los lienzos de Mikel Olazabal. Es más, debemos aprovechar las posibilidades que ofrecen herramientas como los motores de juego para incorporar ejemplos de este tipo  en las más modernas y precisas reconstrucciones virtuales, haciéndolos accesibles desde nuestras reconstrucciones y enriqueciendo ambas de este modo.

El fotorrealismo de los lienzos de Mikel Olazabal dificilmente se consigue en trabajos 3D para Patrimonio pero, sin embargo, el mundo del videojuego ya se está acercando a ello. Nosotros, como bien sabemos, somos los siguientes...

La maqueta Gismondi, en el Museo della Civiltà (Roma) es impresionante en todos sus sentidos, reconstrucción indiscutible de la Città. 

Un ejemplo a imitar, fuera del campo de las reconstrucciones históricas o arqueológicas, es la ciudad de Florencia que pudimos ver en el Assassin's Creed II, ambientado en el Renacimiento. Obviamente, está cargado de errores históricos y métricos si nos ponemos tiquismiquis, pero debemos destacar el ambiente creado, la gente caminando por las calles, hablando entre ellos, el humo, las vestimentas, la suciedad de los muros, los mercadillos y tenderetes...


Pese a que todavía estemos lejos de llegar a ello -más por cuestiones de carácter técnico que por otra cosa-, en nuestras virtualizaciones arqueológicas debemos caminar a la creación de este ambiente que, al fin y al cabo, es el que mejor conecta con nosotros. El problema, precisamente, de muchas de las reconstrucciones arqueológicas en 3D es que resultan demasiado extrañas, ajenas a nosotros, lejanas e imposibles, a esto se debe la frialdad e impersonalidad que muchas veces se nos achaca. Si nos hemos dado cuenta de ello y reconocemos que, en muchas ocasiones, tienen razón, habremos dado el primer paso... Ahora sólo queda una cosa: ahorrar para llegar al nivel técnico que nos muestra cada día la industria del videojuego o del cine.

Y, por supuesto, nunca olvidar que no estamos para hacer videojuegos ni bonitos cuadros: estamos para servir de puente entre el conocimiento histórico, arqueológico y artístico, y la sociedad.




martes, 26 de marzo de 2013

19. Age of Empires y las fases de una excavación

En septiembre de 1999 fue lanzado al mercado el incomparable Age of Empires II: Age of Kings (el AGE para los amigos), siguiendo los sólidos pasos de su predecesor y constituyendo un hito sin precedentes en los juegos de estrategia. Esto no sólo significó, para muchos de nosotros, una infinidad de horas de sangre, batallas, recolección de madera y construcción de impresionantes maravillas, sino que también marcó nuestra pasión por la Historia

Pese a que podríamos hablar del famoso "Uololo" de los monjes o de la inutilidad de los caballos de exploración, quiero destacar aquí otra de las cosas que más me fascinó, en su día, del AGE: la evolución que sufrían los distintos edificios al pasar de Edad. Poco a poco, según llevabas tu civilización a un mayor desarrollo, los edificios iban mejorando, cambiaba su uso, los materiales de los que estaba hecho, su decoración y los objetos que en él se encontraban. 

La evolución arquitectónica de los centros urbanos es quizás uno de los mejores ejemplos...


Cuando me fui acercando a la Arqueología me di cuenta de que esa sensación de ver "evolucionar" los ambientes en los que el ser humano llevaba a cabo su vida era una de las cosas que más me fascinaba. Así aparece reflejado en muchas publicaciones y museos, y lo cierto es que se trata de una técnica bastante útil para mostrar el paso del tiempo. Encontrarnos frente al mismo edificio en dos épocas diferentes es algo que siempre nos ha fascinado. 

La Arqueología, sin embargo, nos demuestra que, al contrario que en Age of Empires, (1) en la Historia existen siempre altibajos y la evolución no nos lleva siempre a mejores condiciones; y, además, (2) los mismos espacios son, en la mayoría de los casos, utilizados con fines totalmente diversos a lo largo del tiempo. Es posible que un edificio religioso monumental y remarcable acabe arruinándose y sirviendo de cuadra para después volver a ser lugar importante para otra cultura, centro de desarrollo político, y ser abandonado de nuevo en la noche de los tiempos para convertirse en campo de barbecho. La rueda del destino es implacable.

Pese a todo, el representar la Historia por "Edades" no es algo que esté del todo desencaminado a la hora de enseñar qué diablos ha pasado allí: debemos tener en cuenta que es imposible realizar una imagen de cada segundo de nuestra Historia. El tiempo es inabarcable y nuestro deber, para hacer comprender bien lo que ocurre en un determinado espacio, es analizar la inmensidad de los datos obtenidos mediante la excavación para después sintetizar todo ello en unas fases (o "Edades") determinadas.

Sin dejar de pensar en el AGE, aquí os dejo una imagen de cada una de las "Edades" que se han podido individualizar en la excavación del Horno de Montesa:

Reconstrucción de las distintas fases de uso de la zona en la que se ubicaba el Horno de Montesa. 


Que sirva esta entrada como pequeño homenaje al Age of Empires y para mostrar uno de los lazos de unión que, de un modo u otro, existen entre la Arqueología y el mundo de los videojuegos. 

sábado, 23 de marzo de 2013

sábado, marzo 23, 2013 - , No comments

18. ¿Qué necesita una reconstrucción arqueológica en 3D?

Estas y otras cuestiones surgen a raíz de la reconstrucción virtual de este horno de cal que ya llevo al 90%. La pregunta tiene miga. Debemos tener en cuenta que no existe una sola forma de realizar una de estas reconstrucciones: depende, como todo, de los objetivos que nos planteemos. Viéndolo así, los límites los ponemos nosotros. 

Reconstrucción del horno de cal de Montesa al 90%, faltan algunos detalles, herramientas, humo y fuego... Vamos, un buen puñado de cosas. Ahí veis a Torcuato y a Bertolda, saludando a la cámara, completamente provisionales por mucho que les pese.


Pese a todo, existen unos elementos que deberían estar presentes en todas estas reconstrucciones para que sean efectivas desde el punto de vista arqueológico. ¡Aquí van algunos pero, estoy seguro, existen muchos más!

- Una apariencia atractiva con detalles naturalistas, que ayuden al espectador a acercarse a nuestra recontrucción histórica. Normalmente esto sirve de puente desde la Arqueología a la gente ajena a ella, que gracias a  aquellos elementos que les resultan familiares empiezan a intentar comprender los datos propiamente arqueológicos e históricos. 

- Una estructura esquemática que permita diferenciar los distintos componentes de un edificio, una ciudad, una pieza, etc., de forma rápida y directa. A esto solo es posible llegar tras un análisis arqueológico y una síntesis posterior. Quizás, en algunas ocasiones, este punto se puede dejar de lado, por ejemplo, si solo se quiere trasmitir el ambiente general de una ciudad romana o las sensaciones que debieron existir al caminar por un castillo medieval. En casos como estos se puede complicar todo un poco más, acercándonos  más a la vida real. 

¡¡Cuidao!! ¡Que no siga andando Facundo que se cae! Pero en fin, aquí tenéis una sección que permite ver el interior del horno. Esto es lo que nos gusta a los arqueólogos, mirar más allá...


- Alguna referencia métrica. No debemos olvidar que una de las necesidades más imperiosas del subconsciente que nos ha tocado encima a cada uno es saber qué tamaño tienen las cosas. Lo más efectivo es incluir personajes en nuestra escena que, además, sirven para reforzar el primer punto, en el que hablé de la apariencia atractiva. Así lo he hecho yo en las imágenes que acompañan a esta entrada: unos personajillos muy sencillos, sacados de la galería de modelos de Google Sketchup, sirven para que cualquiera se haga a la idea del tamaño de la estructura del horno. 

- Trasfondo histórico. Esto, al fin y al cabo, es lo más importante: nuestra reconstrucción debe estar basada, de principio a fin, en interpretaciones "científicas" (con cuantas comillas queráis) que nos permitan asegurar con un alto nivel de probabilidad que eso fue como realmente lo presentamos. No basta con dejarse llevar y hacer algo simplemente bonito, visualmente impresionante. 

Esta imagen está cargada de datos arqueológicos, arquitectónicos, culturales, históricos, industriales..... Una información que no puede quedarse escondida tras una bonita imagen...


Este blog, de cualquier modo, no es lugar para vomitar datos arqueológicos en bruto: para ello existen otros caminos y publicaciones que serán llevadas a cabo en un futuro y donde estas recreaciones virtuales tendrán una importancia activa. Debemos reivindicar el papel de estas imágenes ya no como simple material divulgativo sino también como imágenes propias de publicaciones científicas que complementen los datos y el texto, permitiendo una mejor comprensión del mismo.

La lista de recomendaciones sobre "cómo hacer una reconstrucción arqueológica en 3D" podría ser mucho más larga pero eso os lo dejo a vosotros: ¿Qué echáis de menos en las reconstrucciones virtuales? ¿Cómo podrían mejorarse? ¿Qué creéis que sobra? 

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martes, 19 de marzo de 2013

martes, marzo 19, 2013 - , No comments

17. Comenzando a reconstruir la fase de uso del horno

Hace poco, con unas cervezas en mano, me preguntaban: ¿Vosotros, los arqueólogos, hasta qué punto contáis la verdad tal y como fue? ¿Hasta qué punto os inventáis lo que nos estáis contando? Pocas preguntas hay tan complicadas para nosotros ya que, realmente, somos conscientes de que tenemos que inventar mucho. La Historia que hacemos es el reflejo más probable de nuestro pasado pero, en ningún caso la imagen del propio pasado, siempre irrecuperable.

Siendo así, ¿hasta qué punto la reconstrucción que realice del Horno de Montesa reflejará realmente cómo fue en el pasado? Sólo una investigación comparada de los hornos de cal (*) tradicionales nos permitirá acercarnos con más precisión a lo que pudo ser pero tendré que dejar claro qué realmente llegó a nosotros y qué son hipótesis reconstructivas

Proceso de reconstrucción del Horno de Montesa

Como veis, ya he comenzado a dar forma al horno tal y como debió ser en la época -todavía indeterminada- en la que estuvo en pleno funcionamiento. Para ello, entre otros artículos, me he servido de la publicación sobre los hornos de cal de Vinaros (Valencia) donde aparece esta infografía, que es la que estoy siguiendo para ir levantando la construcción: 

Fases de reconstrucción de un horno de cal de Vinaròs (Valencia).
He decidido reconstruir de forma individual cada piedra para así poder dar más versatilidad a posteriores animaciones y vistas del Horno de Montesa.



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(*) Mierda, ya lo he dicho: es un horno de cal, como bien habían adivinado algunos y como sabía hace tiempo, pero a lo que no me había referido hasta ahora "oficialmente" por no dar demasiados detalles que todavía no podían ser publicados.

viernes, 8 de marzo de 2013

16. La estratigrafía arqueológica en 3D

Uno de los objetivos de este proyecto es mostrar las ventajas -tanto en el campo de la divulgación como en el de la investigación- de disponer en 3D de la estratigrafía que hemos documentado al excavar un yacimiento. Para explorar todas las posibilidades que esto ofrece primero era necesario reconstruirla, y es en lo que he estado trabajando esta semana. 

Despiece estratigráfico de las distintas UEs que fueron documentadas al excavar el Horno de Montesa.

Como base he usado el modelo fotogramétrico del horno y, a partir de él, he ido modelando las distintas UEs de relleno del mismo. Todas las unidades estratigráficas y su potencia (espesor) están reconstruidas siguiendo de forma escrupulosa tanto la planimetría en AutoCad del yacimiento como las diferentes cotas de nivel recogidas en las fichas realizadas a pie de campo y las fotografías tomadas durante la excavación.

Sección estratigráfica del Horno de Montesa.
El uso combinado de toda esta documentación nos permite obtener un modelo de gran precisión métrica a partir del cual se pueden conseguir secciones de cualquier parte del modelo, imágenes de gran calidad de las diferentes fases excavadas desde cualquier punto de vista, así como tomar todas las medidas que sean necesarias. 

Vista de las distintas unidades estratigráficas que colmataron el horno. Imagen tomada desde una perspectiva imposible de obtener en la realidad por encontrarse bajo tierra.

La superficie de cada una de las unidades estratigráficas, sin embargo, podría estar reflejada aún con mayor precisión si se hubieran tomado suficientes imágenes de cada una de ellas como para hacer un levantamiento fotogramétrico individual de cada UE. Este uso de la fotogrametría para registrar cada UE, sin embargo, todavía no se ha generalizado pese a las impresionantes posibilidades que ofrece, a su sencillez de aplicación y a lo económico que es el proceso (que puede ser completamente gratuito). 

Algunas de las unidades estratigráficas tenían su propia ortofoto que he podido incluir en Blender para dibujar sobre ella los distintos elementos. 
Proceso de dibujo en detalle de otra de las unidades estratigráficas. 

Las posibilidades de disponer de este entramado estratigráfico totalmente reconstruido en 3D son innumerables y se irán desvelando poco a poco, entre ellas el realizar vídeos que reconstruyan el proceso de abandono del horno y de la formación de la estratigrafía. Así mismo, este modelo sirve de base para reconstruir fielmente las distintas fases o periodos de uso y abandono del Horno de Montesa, y permite realizar ortofotos métricamente perfectas de cada una de las fases:

Ortofoto de una de las fases de abandono del Horno de Montesa. 

Poco a poco, va creciendo el proyecto y los resultados se hacen cada vez más visibles. Dentro de poco más. 




jueves, 28 de febrero de 2013

jueves, febrero 28, 2013 - , No comments

15. Problemas virtualizando el Patrimonio: ¿Vista en perspectiva o vista ortográfica?

Le he dado muchas vueltas al título porque parece que empiezo a hablar en chino, pero tranquilos, respirad, no hay miedo. Soy consciente de que si empiezo ya con tecnicismos en el título voy a convertir este blog en un páramo inaccesible. Pero no me ha quedado otra salida: ¿Qué diablos son y qué diferencia hay entre la vista en perspectiva o la vista ortográfica y por qué nos pueden traer por el camino de la amargura?

Ambas son dos modos distintos de visualizar un objeto en tres dimensiones, sin embargo, tienen algunas diferencias fundamentales:

  • Vista en perspectiva: usa varios puntos de fuga y se caracteriza por deformar los objetos según la distancia a la que se encuentren, es decir, los objetos más lejanos aparecerán más pequeños. 
  • Vista ortográfica: no usa puntos de fuga sino líneas paralelas que nunca convergirán entre sí. Los objetos aparecen siempre con su tamaño real, se encuentren a la distancia a la que se encuentren del espectador. 

Fig.1. En estas dos imágenes, los cubos representados son exactamente iguales. Sin embargo, la de arriba (a) es una visualización en modo de perspectiva mientras que la de abajo (b) está en modo ortográfico. 

Ahora bien, ¿qué ocurre si usamos ambos modos para visualizar una estructura arqueológica desde una vista cenital, es decir, como si quisiéramos plasmarlo en un plano? Aquí lo tenéis (y, cómo no, uso el modelo del horno como ejemplo):

Fig.2. Dos vistas, desde el mismo ángulo pero en distinto modo, del Horno de Montesa: a) vista en perspectiva; b) vista ortográfica.


Por favor, vuelve a la imagen que reposa sobre estas líneas y obsérvala detenidamente, busca las 7 diferencias, que las has pasado por alto demasiado rápido. 

Bien, ahora sí. Como habrás podido observar, el fondo del horno aparece mucho más pequeño en la vista de perspectiva al encontrarse más alejado, mientras que en la vista ortográfica lo vemos sin ningún tipo de deformación, con sus medidas exactas. Estamos aquí (Fig.2b) ante una ortofoto que nos permitiría tomar medidas reales sobre el papel -algo que no se puede hacer en una foto normal-.

¿Qué problemas puede acarrear, para el trabajo arqueológico, el uso de un modo de visualización equivocado? 

Pues, por ejemplo, si queremos obtener la vista naturalista de una reconstrucción virtual no debemos usar el modo ortográfico ya que nos vendrá bien la presencia de perspectiva para que el resultado sea más realista y que nuestro ojo sea capaz de captar lo que está más lejos y lo que no. 

Más peligroso, sin embargo, es usar el modo de perspectiva a la hora de realizar planos: esto hará que en nuestro documento gráfico no estén representados los objetos con sus medidas reales sino deformadas, por lo que una de las finalidades de un plano arqueológico -la de realizar medidas en él- queda invalidada por completo. 

Fig.2. Aquí tenéis un ejemplo de cómo sería la planimetría del Horno de Montesa si se realizara a partir de  la imagen de nuestro modelo representada en el modo de perspectiva. ¡Comprobadlo volviendo a mirar la Figura 2!

Si nos encontráramos con la planimetría del horno realizada sobre una imagen en perspectiva, ¿estaría todo perdido? ¿no podemos solucionar el error? ¿estaríamos abocados a realizar de forma errónea la virtualización de las distintas unidades estratigráficas? Ni mucho menos: habiendo detectado el error, y mediante la comparación de los modelos en los diferentes modos (Fig.2) podemos saber dónde se encontraba exactamente cada UE de relleno de nuestro horno. Acarrea dificultades y algunos quebraderos de cabeza, pero se puede solventar el error

Sin embargo,para que todo sea completamente correcto,  a la hora de hacer planos y dibujos arqueológicos es imprescindible usar la vista ortográfica ya que así estaremos asegurando la fiabilidad métrica de nuestro dibujo. 


lunes, 18 de febrero de 2013

14. Virtualizando una excavación arqueológica

¿Por donde debemos empezar a la hora de pasar del papel bidimensional a la pantalla en tres dimensiones? ¿Una virtualización consiste solamente en poder dar vueltas como tontos en torno a un objeto en 3D? ¿Cual es el fin de la virtualización a parte de la recreación visual? ¿Cómo va a ayudar al crecimiento de nuestro conocimiento histórico -que es, al fin y al cabo, lo que buscamos los historiadores-? Todas estas preguntas y muchas más revolotean por la cabeza a la hora de sentarse a dar forma a un proyecto de estas características.

Vista de la excavación donde fue hallado el Horno de Montesa (derecha). 

Lo que he tenido en cuenta desde el principio, tal y como comenté en la entrada anterior, es la planimetría de la excavación en AutoCad, que importé a Blender y usé en todo momento como guía para la creación, tanto del terreno como de las diferentes unidades estratigráficas -en este caso son la mayoría negativas, es decir, silos excavados en el suelo y pequeños orificios rectangulares para la plantación de vides-.

La apariencia final, eso sí, ha estado muy condicionada por las imágenes de las que dispongo en las que se puede ver el estado de la excavación:

Una de las fotografías realizadas por GLOBAL S.L. durante la ejecución de los trabajos.
Perspectiva similar en el modelo 3D.

La posibilidad de visitar la excavación desde nuestros ordenadores, sin embargo, sólo se hace interesante si esta nos aporta algo más:

- Observar y profundizar en el material utilizado por los arqueólogos en una excavación de estas características así como entender el trabajo diario en el campo. Aquí viene la parte difícil del asunto: la programación. Ya estoy haciendo pruebas para recibir información adicional al acercarnos a un objeto, por ejemplo, a la estación total, y así saber qué es, para qué sirve, cómo se usa, etc. Otro paso será la animación de personajes para que aparezcan trabajando en el campo, andando de aquí para allá, hablando entre ellos...

- Poder "viajar" de una época a otra, observando ese mismo espacio en los distintos periodos que fueron individualizados durante las excavaciones y mediante el trabajo arqueológico posterior. Se podrían así explicar cómo eran los silos y para qué se utilizaban, por ejemplo. En cuanto al propio horno, se podría observar su construcción y su uso, así como establecerlo en un espacio determinado que ya conocemos previamente gracias al modelo 3D de la excavación arqueológica.

El modelo fotogramétrico del horno, con texturas provisionales, incluido en la escena.


- Proporcionar acceso desde el modelo a las diferentes fichas de unidades estratigráficas, así como a los diagramas de Harris (que explican las relaciones entre unas UEs y otras) y a las propias secciones estratigráficas. Este último punto es en el que voy a poner más atención próximamente para realizar la virtualización de todas las unidades estratigráficas que fueron colmatando el horno hasta su hallazgo hace unos años.

Y aquí os dejo con un vídeo en el que podéis ver el resultado en movimiento: